Wed 31 Aug 2005
Los peligros ocultos de la Red V: La retención de datos y la interceptación de telecomunicaciones (PC&I 32)
Posted by JCortell under Arículos PC&I , CiberDerechos , Denuncias , General , PrivacidadEste es el quinto de los artÃculos en los que trataré de enumerar “los peligros ocultos de la Red”. Los llamo “ocultos” porque reciben poca atención de los medios de comunicación y las autoridades, comparados con otros “peligros” (como puedan ser los virus, el spam, las estafas, etc), pero no por ello son menos dañinos.
Mucho se habla de privacidad, cifrado, claves, etc. Pero también son muchas las personas que no entienden por qué este es un tema muy importante hasta para el usuario medio. Para eso habrÃa que hacer un razonamiento simplista (más que simplificado) de la situación, del tipo “virus ataca y rompe, virus malo; antivirus destruye virus, antivirus bueno”. Por desgracia esto no es tan fácil en estos casos, pero vamos a intentarlo.
A parte de los problemas como el robo de identidad (ver PC&I 28), los hackers “buenos” o “malos” (ver PC&I 26), la paranoia que causan determinados programas de espionaje a los ciudadanos por parte del gobierno norteamericano (ver PC&I 24), o motivos meramente personales (”secretos” que esconder, querer ponerse a salvo del espionaje industrial, o de un vecino fisgón), hay muchos otros motivos por los cuales nos conviene mantener nuestros mensajes y datos lo más privados posible (con la ayuda del cifrado). Los dos más importantes a gran escala que se me ocurren (en nuestro paÃs) son la retención de datos y la interceptación de telecomunicaciones.
El tema de la retención de datos no es nuevo, y “la excusa oficial” va cambiando con los tiempos, pero siempre hay algún peligro o enemigo contra el que luchar que requiere que las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado (y uno de los problemas es que a veces no sólo ellos, o no con las suficientes garantÃas) puedan acceder a los datos de nuestras comunicaciones. Hace unos años era la lucha contra el narcotráfico (o contra el comunismo en el caso de EEUU), luego la lucha contra el crimen organizado. Aun resuenan en mis oÃdos las palabras del mismÃsimo Defensor del Pueblo (con defensores asÃ…) pidiendo MENOS privacidad para los ciudadanos como modo de luchar contra la pornografÃa infantil. Ahora el enemigo du jour es el terrorismo. No me mal interpreten, no es que piense que ninguno de esos problemas sea trivial o no deba ser erradicado (con la excepción quizá del comunismo). Lo que ocurre es que siempre habrá un enemigo, una guerra, un problema que erradicar, y no podemos permitir que eso sirva de excusa para que los ciudadanos perdamos nuestra privacidad y nuestros datos (como con quién nos comunicamos, cuándo, desde dónde, cómo, etc). Las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado deben poder luchar contra los delincuentes. Pero no a cualquier precio, y no sin un procedimiento perfectamente establecido con las suficientes garantÃas para salvaguardar los derechos civiles que tanto nos ha costado conseguir (porque espero que nadie piense que los derechos crecen en los árboles y los podemos dar por sentados).
Desde el 12 de octubre de 2002 los proveedores de servicios de la sociedad de la información están obligados a retener esos datos de sus clientes durante un año, según el artÃculo 12 de la LSSICE (Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico), ley a la que muchos internautas nos opusimos desde su inicio, siendo este uno de los principales motivos. Recordemos que la Constitución Española establece el derecho a la intimidad (art. 18) y la presunción de inocencia (art. 24). Además esta retención de datos podrÃa equivaler a una declaración forzosa de nuestra ideologÃa (prohibida por el art. 16.2), a parte de incumplir la LOPDCP (Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal).
Ante estos potenciales abusos, a parte de la presión social y mediática, siempre podemos contar con la tecnologÃa para ayudarnos. En http://www.puntnet.org/script.html tenemos un ejemplo de script anti-retención que nos ayudará a impedir dicha retención de datos. Hay muchos más disponibles en la red. Dichos scripts, junto con una navegación con proxy de privacidad nos garantizarán que sigamos siendo libres en el uso y disfrute de las telecomunicaciones, sin la intrusión injustificada de nadie.
Pero como decÃa anteriormente existe un problema mucho mayor, que deberÃa hacernos considerar la adopción de cifrado en nuestras comunicaciones: la interceptación de telecomunicaciones.
El CapÃtulo II del TÃtulo V del “Reglamento sobre las condiciones para la prestación de servicios de telecomunicaciones electrónicas, el servicio universal y la protección de los usuarios” aprobado por el gobierno el pasado dÃa 15 de abril regula la “interceptación legal de las telecomunicaciones”. Esto es una barbaridad digna de la más opresiva dictadura de la que se ha hablado muy poco en los medios de comunicación. Por suerte la Asociación de Internautas ha impugnado ante el Tribunal Supremo dicho reglamento y su denuncia fue admitida a trámite el pasado 29 de junio.
La Asociación de Internautas (respaldada por la Comisión de Libertades e Informática y otras asociaciones) considera que dicho reglamento es inconstitucional e infringe el ordenamiento jurÃdico entre otros motivos porque el artÃculo 33 de la Ley General de Telecomunicaciones no faculta al gobierno para establecer el procedimiento legal relativo a la interceptación de las comunicaciones acordadas por la Autoridad judicial, porque el establecimiento de tal procedimiento debió hacerse por ley, porque vulnera el apartado 4 del artÃculo 18 de la Constitución (derecho a la intimidad), porque deja en manos de la Administración las especificaciones técnicas de dicha interceptación, porque crea los “Centros de recepción de las interceptaciones†como dependencias ajenas a la Autoridad judicial, porque posibilita la interceptación por “agente facultado†sin especificar quién lo es, porque permite la interceptación de las comunicaciones de cualquiera de las partes e incluso de otros datos, porque no ha sido consultado el Consejo Asesor de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información ni el Consejo General del Poder Judicial ni el Consejo Económico y Social…
Es muy preocupante que un gobierno (sea norteamericano, británico, español, o de donde sea, pero sobretodo si se considera “democrático”) imponga sin ningún debate ni consideración hacia la realidad ni sensibilidad sociales normativas de tal calaña. Asà que, para concluir con el aparentemente necesario razonamiento simplista (más que simplificado): “retención de datos mala, interceptación de datos malÃsima; scripts anti-retención buenos, proxies de privacidad muy buenos, y cifrado buenÃsimo”.

3 Responses to “Los peligros ocultos de la Red V: La retención de datos y la interceptación de telecomunicaciones (PC&I 32)”
Leave a Reply
You must be logged in to post a comment.

August 30th, 2005 at 1:17 pm
El problema es que guardar los datos de esa forma es una interceptación a priori o “preventiva”. Me explico. Normalmente para interceptar las comunicaciones a una persona, es necesaria una orden judicial, y por ende, que haya sospechas fundadas de que se esté infringiendo la ley. Entonces es cuando se acumulan. Si los datos se almacenan sin más, se puede recurrir a ellos después.
Por otra parte está lo de siempre. El ciudadano se merece cierto anonimato, incluso (o sobre todo) ante su propio gobierno. Si se almacenan los datos directamente, se trata a toda la población como si fuese sospechosa.
Y luego está el de la posible fuga de información, que pondrÃa estos datos en manos absolutamente indeseables.
August 31st, 2005 at 10:27 am
Un dato interesante: las ciudadanÃas que no son (tan) beligerantes contra la idea de retener sus datos (EEUU, UK) tienen algo en común: No han padecido una dictadura en el siglo XX.
Parece una tonterÃa, pero eso hace que se fÃen de su gobierno. Cosa que otros no hacemos.
Un saludo.
Fernando.
http//bambino.blogia.com
(usando la clave libre internete, con password 1234567)
October 27th, 2005 at 6:58 pm
[...] r pagar, o con denuncias anónimas de vecinos enfadados) me acusen a mÃ. ¿Os reÃs? Leed este y este a [...]