September 2005


Durante el juicio a Oliver North se hizo público un documento de 42 páginas en el que se detallaba una extensa red de mercenarios. Encabezaba la lista los EEUU como el estado que más contrataba los servicios de mercenarios para llevar a cabo operaciones de terrorismo de estado (a través de los Servicios de Inteligencia de otros países como el Mossad o el MI6, mercenarios a sueldo como MPRI, o adiestrándolos en “academias militares” como la SOA/WHINSEC). Esa terrible situación llega ahora a la red.

Cuando estuve colaborando con la administración Clinton en Washington, hace más de 5 años, ya debatían en el Pentágono cómo “proteger” los “intereses norteamericanos” en la red. De hecho llevaban haciéndolo desde que en 1997 unos ejercicios militares electrónicos (bautizados como Eligible Receiver) demostraron las vulnerabilidades de todo tipo de redes (desde semáforos a servicios telefónicos de urgencia). En 1999 a raiz de un informe de Auditoría del Congreso, junto al infundado temor de que el efecto 2000 podría traer graves consecuencias a la seguridad de la red, se tomó la decisión de que el US Space Command se encargase de la misión. Se supone que para octubre de 2000 el General Richard Myers (con la aprobación del Secretario de Defensa) debía tener en marcha ese “escuadrón digital”.

Desde 1992 se puede ver a agentes federales y militares en la conferencia de hackers DefCon intentando conocer un poco ese mundo (últimamente los funcionarios del gobierno norteamericano suman casi el 50% de los asistentes a DefCon, que incluso cuenta con miembros de la Agencia de Seguridad Nacional entre sus organizadores), donde uno se encuentra a gente como el Asistente del Secretario de Defensa Linton Wells supuestamente reclutando hackers. Cada año se ha ido repitiendo el intento, últimamente con sesiones “formales” (llamadas meet the Feds), pero nunca han prosperado porque los sueldos que ofrecen las empresas de seguridad a los buenos hackers son mucho más elevados de los que ofrece normalmente el gobierno norteamericano. Además, por lo general, los hackers son espíritus libres, autodidactas que no se llevan muy bien con la disciplina y la autoridad.

Pero hace unos días, durante una audiencia del Comité de las Fuerzas Armadas del Senado de EEUU se desveló la existencia de una unidad llamada Joint Functional Component Command for Network Warfare (JFCCNW) cuya misión teórica es la defensa de las redes del Departamento de Defensa (principalmente el NIPRNET, y sobretodo el secreto SIPRNET), pero cuyos objetivos y procedimientos reales están clasificados como Alto Secreto.

Según la revista Wired y el Washington Post, se trata de un grupo de hackers (crackers) de élite reclutados de todo el mundo para atacar las redes e infraestructuras digitales de países “enemigos” (ya sabemos que EEUU declara a un país enemigo por una serie de razones quasi-esotéricas, como el petróleo, la posesión de tecnología nuclear, la “amenaza terrorista”, el comunismo, o cualquier otro parámetro). Pero dado su historial de acciones y contrataciones de terrorismo de estado (demostrado en el documento al que hacía referencia anteriormente) podemos esperar cualquier tipo de ataque motivado por cuestiones políticas o económicas.

Esto conlleva una serie de graves peligros:

- Esos ataques (como los ataques militares) generan “daños colaterales” (víctimas inocentes). En este caso con ejemplos como corte en el acceso a la red, interrupción de los servicios financieros, universitarios, hospitalarios, sistemas de control (aéreo, tráfico, seguridad, militar, etc). De hecho ya con la primera prueba del software de interceptación de correos electrónicos Carnivore el FBI destruyó miles de emails de AOL que no eran su objetivo. Además son ataques que vulneran multitud de leyes y tratados internacionales. Pero eso no parece preocupar a George W. Bush (Guantánamo, invasión de Iraq, tasas del acero, tratado de Kyoto, etc).
- Dichos crackers, siendo de diversos países (y aunque no lo fuesen), pueden tener “preferencias” o motivaciones muy diversas, aparte de su fuerte sentimiento anti-autoridad. Además, una vez aprendan la metodología y tecnología militares, ¿cómo evitar que empleen ese conocimiento y medios para otros objetivos? Recordemos que gente como el General Manuel A. Noriega u Osama Bin Laden han estado en la nómina del gobierno estadounidense.
- Este nuevo frente militar abre una peligrosa carrera “armamentística”. Ya en 1999 China pidió a la Asamblea General de la ONU un “tratado internacional de no agresión electrónica”, medida que apoyó Rusia (pero no EEUU). Una vez otros estados se sientan amenazados (con razón) y sientan la necesidad de formar y reclutar crackers, no se podrá controlar. Al fin y al cabo, un misil nuclear se almacena, y si el gobierno decide destruirlo, lo destruye. Pero a un cracker no.
- EEUU puede tener la supremacía militar y tecnológica, pero no necesariamente tiene los mejores hackers. Creo que no son conscientes de que una alianza internacional de hackers podría ponerles en serios aprietos. Quizá incluso fuese bueno que se crease dicha alianza para contrarrestar las políticas y decisiones unilaterales del gobierno Bush. Creo que sólo nos queda la via hacktivista (¿Unión Internacional de Hackers por la Libertad?) o escribir un guión de cine sobre el tema (del que ya llevo varios capítulos).
- Para colmo supongo que integrarán el JFCCNW en el Future Combat System (FCS), y que le aportará tecnología In-Q-Tel, pero de este otro peligro hablaré el mes que viene.

tira es.comp.os.linux

Este artículo lo escribí hace meses para el libro (disponible online aquí, y muy recomendable si no fuese porque en él hay un artículo mío ;-)) que ha publicado Zemos98 “Creación e Inteligencia Colectiva” (del ciclo de conferencias con el mismo nombre).

He esperado a que estuviese publicado para colgarlo aquí. Ahora, meses después, hay cosas que añadiría, pero voy a dejarlo en su formato original, y las modificaciones las podréis ver en mi próximo libro.

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La remuneración del creador: Independientemente de cual sea nuestra situación y nuestra postura, el debate sobre la mercantilización o libre distribución de la cultura termina siempre en un mismo punto: la remuneración del creador.

CREADOR / REMUNERACION

Sentemos las bases teóricas iniciales de este debate.
¿Quién es un “creador”? Lo somos todos. La creación, junto a la comunicación, es la esencia de la inteligencia, la cual es la esencia de lo que nos hace “humanos”.Todos creamos. Es más, la tecnología nos permite crear y expresarnos de modos más ricos, completos e interesantes cada vez. Pero para llevar esta definición al terreno al que se suele llevar en el debate actual, hablaremos de “creador” como aquel que dedica su jornada a crear y / o interpretar (lo cual es otra forma de crear) obras culturales, y por lo tanto necesita que dicha creación pueda generarle unos ingresos para poder subsistir.
Si bien no es cierto que sin dichos ingresos las obras culturales dejarían de existir (ya que son millones las personas que componen o interpretan música, pintan, realizan cortos, actúan en obras de teatro, escriben libros, etc en sus ratos libres y sin ningún tipo de expectativa de negocio), no deja de ser deseable que exista un incentivo económico que permita las grandes producciones y mantenga la profesionalidad de una parte de los creadores.
¿Cuales son las formas de remuneración? Sin entrar en detalles específicos (cosa que haré más adelante), podemos hablar de tres tipos de remuneración en general: “por amor al arte” (como el trabajo voluntario / solidario, o como hacen muchos artistas que necesitan expresarse), “por trabajo solicitado” (como lo que casi todo el mundo hace: alguien necesita que se haga un trabajo, y el que lo hace recibe un pago por ello), y “por especulación” (lanzar al mercado un número indefinido de productos, y manipular a ese mercado en lo posible a través de la mercadotecnia y otras técnicas para conseguir vender el mayor número de productos, al precio más rentable posible).
De las tres formas de remuneración, dejaremos la primera fuera de la discusión (porque no permite discusión: si el creador no quiere compensación económica, y el usuario recibe la creación de modo gratuito, ¡todos contentos!). Y nos centraremos en las otras dos, básicamente demostrando que el modelo actual de la mayor parte de “industrias culturales” están basadas en un modelo especulativo, que requiere de control y manipulación, cuando sería muchísimo más rentable (y permitiría mucha más libertad) un modelo basado en “trabajo solicitado”.

LA SITUACION ACTUAL

Parece, para muchos, contradictorio que se pueda remunerar al creador y a la vez permitir la libre distribución / acceso a la cultura. No creo que nadie se oponga a ello, es sólo que algunos (como las discográficas multinacionales, o el ministerio de cultura) no entienden cómo es posible. Eso es porque el modelo mercantilista actual está anclado en el pasado. Muy anclado. Muy pasado.
Desde la revolución tecnológica de la reproducción masiva de obras culturales (ya sea la imprenta, los cilindros de cera para el gramófono, o los daguerotipos) el modelo de negocio de estas “industrias” se ha basado en la distribución y comercialización del soporte. Hoy en día sigue siendo así en su mayor parte, sea a base de Libros, eBooks, CDs, DVDs, o MP3s.
También basan su modelo de negocio en la distribución de acceso principalmente gratuito (radio, televisión en abierto). Cómo ¿gratuito? ¡Imposible! Si “todo el mundo sabe” que la obras culturales no pueden ser gratuitas (como dijo la Ministra de Cultura recientemente, días después de que la misma frase fuese acuñada por representantes de la SGAE).
Esos modelos de libre y gratuito acceso conllevan una remuneración, dicen los mercaderes de la cultura. No es gratuito, es sólo que el que paga no es el consumidor, o por lo menos no directamente.
Bingo.
En la base de este rompecabezas está la esencia del valor. ¿Por qué paga la gente cuando va al cine, a un concierto, o al teatro, cuando compra un disco, una película, una fotografía, o un libro? Realmente no es por el objeto / soporte en sí, como la industria ha creído (o nos ha hecho creer) hasta ahora.
Veamos un ejemplo sorprendentemente similar: el agua.
Necesitamos agua para vivir. Nadie lo duda. Llevar el agua hasta nuestras casas conlleva unas enormes inversiones y muchos profesionales viven de encargarse de que el agua llegue hasta nosotros. Nadie lo duda.
Sin embargo el acceso ilimitado y a voluntad al agua conlleva unos precios muy reducidos, a nadie se le ocurre cobrarme por lavarme las manos en los lavabos de un centro comercial, ni nadie se escandaliza de que existan fuentes públicas. Ni siquiera se me amenaza con llevarme a juicio por darle un vaso de agua (incluso si quiero vendérselo) al vecino. Es más, podría incluso abrir un grifo durante una conferencia, beber agua de un grifo que no es mío, invitar a todo el mundo a que haga lo mismo, y nadie me amenazaría con llevarme a juicio por apología del delito, ni intentarían censurarme llevándose las manos a la cabeza acusándome de radical y extremista peligroso.
A la vez, el agua embotellada se vende a precios que son superiores en ocasiones al vino ¡e incluso a la gasolina! ¿Cómo es posible? La clave está en el valor y la esencia del “producto”: el agua, para empezar, pese a ser algo físico y tangible, no es un “producto” en su sentido estricto. Es más un servicio (el acceso al agua), que conlleva un producto (el agua, potable y controlada). Y cuando se vende embotellada aporta más valor (por lo menos en la mente del consumidor) como es: la marca, la portabilidad de estar en una botella, una percepción de pureza mayor, el que está fría, o incluso un sabor distinto.
¿Por qué no puede hacer lo mismo la “industria cultural”? Es más, puede hacer muchísimo más, ya que el agua, por suerte o desgracia, no puede ser digitalizada, y los contenidos culturales sí. La clave es: ¿hablamos de productos, servicios… o incluso algo más importante: ideas y expresión?

NUEVOS MODELOS DE NEGOCIO

Partamos de una condición /sinequanon/: la obra ha de ser libre (libremente copiada, distribuída, accedida, disfrutada, y “versioneada”). Si conseguimos compatibilizar esto con remuneraciones económicas interesantes (incluso mayores de las actuales) ¿qué creador no querría que fuese así? No se puede crear si no es en libertad. Cuanto más libre es el creador, y la obra, más fácil y satisfactorio es crear. Debemos, por lo tanto, buscar modelos de negocio que permitan dicha condición. Estos pueden ser: basados en el soporte, sin soporte, o mixtos.
Realizando un análisis por “Industrias” (Cine, TV, Música, Literatura, Fotografía, Arte Plástico, Artes Escénicas, etc), pronto veremos que cada una tiene sus particularidades, y el “valor” en cada caso reside en aspectos muy dispares. Pero todas tienen en común la esencia de la creación, y la demanda del “consumidor” que quiere vivir una experiencia. De eso se trata. No de un disco, o un lienzo con colorines.
¿Qué quiere aquél que compra un Picasso? ¿El cuadro en sí? Si así fuese, le bastaría con una muy buena reproducción. Pero ¿vale lo mismo una reproducción de un Picasso que un original? Obviamente no. El comprador de un Picasso puede estar movido por multitud de motivos (desde el reconocimiento social, a la costumbre de coleccionar, la inversión con expectativas de revalorización, la ostentación económica, o la satisfacción de tener algo único y exclusivo).
¿Qué quiere el que va a un concierto (o a un partido de baloncesto, que para el caso es lo mismo)? Si hay entradas que valen 10 veces más que otras en un concierto, y sin embargo todos disfrutarán la misma música y el mismo ambiente ¿por qué pagar más por estar en primera fila que por estar en la última? Generalmente ni si quiera se escucha mejor en primera fila. De nuevo, lo que adquiere el “consumidor” es la experiencia. Estar cerca de sus ídolos, salir en la foto, contar a los amigos que estuvo en primera fila, la posibilidad de coger la camiseta que el cantante lanza al público… es una experiencia. No un producto.
¿Qué quiere el que va al cine? Todos sabemos que ver una película en el VHS de casa (o el DiVX en el ordenador) no tiene nada que ver con ir a la sala, a la “gran pantalla” Ni siquiera con un buen DVD y Home Cinema Surround Sound System Dolby Pro Logic 5.1. Ir al cine es salir con los amigos a cenar, poner el brazo al rededor de la chica que nos gusta…
Son muy pocos los que dejan de ir a un restaurante porque pueden cenar en casa, o los que dejan de comprar agua embotellada porque tienen la del grifo, o los que no van a un concierto porque la música de la radio es gratis, o los que no van al cine porque las películas “las ponen” en la TV.
Si permitimos que las obras fluyan libremente (como el agua por las cañerías), no bajaría la demanda de ellas (ya sean música, películas o libros). Ejemplos por suerte ya hay muchos que corroboran esto: los maravillosos libros de Cory Doctorow se pueden descargar de su página web de modo gratuito, y aun así vende más de 5 ediciones de cada uno, viviendo tranquilamente de ello; lo mismo se puede decir de los libros de Lawrence Lessig; Wilco ha vendido más discos desde que su música se puede descargar gratis de internet, que cuando estaba con una discográfica y ésta lo prohibía; la BBC consiguió records de audiencia (e ingresos) cuando capítulos de una de sus series de ciencia ficción fueron compartidos en las redes P2P antes de sus estreno en EEUU (SciFi Channel); el último disco de 50 Cent apareció en las redes P2P días antes que en las tiendas, y cuando salió a la venta batió records con 9 millones de copias vendidas…
Pero más allá de la comercialización de la obra en sí, el creador puede comercializar toda una serie de elementos y experiencias que generan un valor añadido indudable, permitiéndole ganar mucho dinero sin la necesidad de coartar la libre difusión de la obra. Desde los más de 12 mil millones de dólares que mueven al año las marcas de hip-hop (la mayoría pertenecientes a artistas del género como LL Cool J, Eminem, Puff Daddy, etc), hasta los conciertos (Bruce Springsteen ganó más dinero en una semana de conciertos que en toda su carrera vendiendo discos), pasando por contratos de esponsorización (como Movistar con Alejandro Sanz), u obras “por encargo” (como la que hizo famosa a Celine Dion, que creó para la película La Bella y la Bestia de Disney), o el merchandising (la saga La Guerra de las Galaxias ha reportado 5 veces más dinero a sus creadores en merchandising que en ingresos de cine y DVD), y obras en nuevos soportes (como los videojuegos, que actualmente han superado tanto a la música como al cine en generación de negocio en la “industria”, y que son responsables del lanzamiento de muchos grupos musicales por la promoción que la aparición de una de sus canciones en un juego significa), a parte de trabajos e ingresos menos “glamurosos” pero perfectamente válidos para cualquier creador como forma de vida (clases, conferencias, manuales, asesoramiento, etc).
La conclusión es que los intermediarios del proceso (encargados hasta ahora de la promoción, producción, y distribución de las obras, lo cual les daba un enorme poder y les permitía una capacidad de manipulación y concentración peligrosas para los creadores y para el “mercado”) son cada vez menos necesarios, que las tecnologías han cambiado las reglas del juego, que los modelos de negocio son muy diversos (pero hay que adaptarse a ellos) y que todos (principalmente los creadores, pero también el resto de la humanidad) saldríamos ganando si no permitiésemos que aquellos que ven peligrar sus desfasados y anacrónicos modelos de negocio (por falta de miras, imaginación, y ganas de adaptación) manipulen a la opinión pública y presionen a legisladores, fuerzas de orden público y jueces para que adopten medidas cada vez más restrictivas de los derechos de los ciudadanos.
Cultura. Libre. Ya.

Ya hace años que lo vengo diciendo en mis conferencias. Existen muchos estudios que lo demuestran. Pero siempre viene bien una noticia nueva que nos refresque la memoria sobre algo que es muy significativo:

El sistema actual de patentes, de copyright, y de proteccionismo, recelo, y restricción al libre flujo de información daña la creatividad y frena la evolución científica.

En esta noticia de RedHerring nos cuentan que Un estudio del National Institutes of Health (NIH) llamado CATIE (Clinical Antipsychotic Trials of Intervention Effectiveness) que analizaba la efectividad y los efectos de nuevos medicamentos para tratar la esquizofrenia ha descubierto que los medicamentos de hace años son mejores y más eficaces que los que salen hoy al mercado.

¿Cuándo se darán cuenta de que compartiendo es como la ciencia ha avanzado, y que es con el avance de la ciencia que el hombre y su industria (y por lo tanto su bienestar y beneficio) avanzan?

¿Cuándo se darán cuenta de que por mucha riqueza que la concentración y manipulación de mercados, información, y descubrimientos, aporte a unos pocos (directivos y grandes accionistas) al final significará el estancamiento y por lo tanto la muerte por endogamia y putrefacción?

Esta noticia hay que cogerla “con pinzas”, porque no dispongo de suficiente información como para emitir mi opinión. PERO, si Baidu.com es un buscador (Chino), ¿por qué le ha condenado un juez a pagar por “permitir descargas de música?

Es posible que hospedasen los archivos en sus servidores especializados. Es muy posible, y con la ley norteamericana en la mano (y asumiendo infracción de copyright), entonces se ha aplicado la ley (con la que estoy en contra, pero ese es otro tema) correctamente.

Pero si lo archivos no estaban en sus servidores…

Si alguien tiene más información detallada y técnica, que me la envíe.

Más vale tarde que nunca. Pero en este caso, y en tiempo Internet, tarde (2005) es ridículamente tarde. Peligrosamente tarde. Y algunos incluso esperamos que DEMASIADO tarde.

Por un lado Warner se “decide” a emplear Internet para dar a conocer nuevos talentos, y dicen que “pueden” crear una discográfica digital.

Por otro el monstruo conglomerado concentrado de emisoras de radio en EEUU Clear Channel ha decidido dar el salto OnLine.

Sólo queremos que sepan que, como en el Hacker Manifesto, todos son bienvenidos, pero los que vivimos en la red desayunamos newbies. Este es nuestro mundo, y no lo comprenden. Ni siquiera en 2005, cuando hasta mi abuela habla de Internet.

Por si alguien no sabe qué hacer en octubre, que aproveche y vaya a:

- 28 de septiembre a 2 de octubre: I Festival de Cine Político (Barcelona). El cine como arte pero también como medio de comunicación, puede y debe cumplir una función social más alla del mero entretenimiento. Ya hacía falta un festival de estas características, máxime cuando otros festivales que son meros escaparates de famosos o aquellos especializados en diversos géneros, llevan tantos años funcionando. Por desgracia este me lo pierdo porque estaré en Italia, pero me lo apunto en favoritos para próximas ediciones.

- 21 al 23 de octubre: Hackmeeting en Menorca. Si no sabes lo que es un hackmeeting, lo más probable es que ni te interese, pero lo cierto es que están abiertos a todos, y es una experiencia muy muy muy interesante. Dudo que pueda ir (estaré preparando la conferencia de Méjico, y con la segunda ronda de inversores de capital riesgo para varios proyectos en marcha) pero si puedo intentaré escaparme (además siendo en Menorca siempre apetece como “fin de semana relajante”).

Leo en el blog de Merodeando que Yahoo ha exigido la retirada de cierta información de un blog por contener una explicación de un bug (referente a descargas de vídeos).

Independientemente de lo absurdo de la exigencia de Yahoo (a nivel técnico the Way Back Machine con su caché de Internet que puede mostrarte páginas antiguas aunque hayan sido retiradas, y a nivel legal, pese a no ser abogado, no creo que tengan base jurídica para exigir dicha retirada; otra cosa es la “extorsión judicial” de “o haces lo que te pido, o te llevo a juicio, que como dice la maldición gitana, tengas juicios y los ganes”).

Al hacer esto lo único que han hecho es darle más publicidad, por lo tanto mayor difusión. Pero no voy a meterme con la actuación de Yahoo (ya lo hacen en otros blogs, y es una noticia vieja… además Yahoo al hacer esto se descalifica ella solita). Lo que quisiera destacar es esa maldita tendencia sobre la que llevo hablando en varios artículos y conferencias de la “percepción de seguridad a través de la ocultación”.

Tanto los gobiernos (en ello son expertos el estadounidense y el británico), como las grandes corporaciones no dudan en ocultar (”a las buenas o a las malas” como hemos visto) sus fallos de seguridad, bugs, backdoors. Creen que si no se habla de ello la gente no sabrá que existe, y por lo tanto todos CREERAN que están seguros. Pero ¿es así? Por supuesto que no, porque si así fuese, con no hablar de la pobreza, de las guerras, de los terroristas, de la corrupción, de Bush, del Papa, etc, desaparecerían. Yo estaría dispuesto a participar en una huelga de silencio mundial con tal de que así fuese, pero está claro que no es así. Entonces, ¿por qué lo hacen ellos?

La respuesta es simple, el mecanismo retorcido, y el resultado sorprendente:

- Respuesta: porque lo único que les importa es “la imagen”, “la opinión” (o sea, lo votos, o que la gente compre sus productos), no los RESULTADOS (o sea, países más seguros y pacíficos que respeten los derechos del ciudadano, o productos más seguros y estables).

- Mecanismo: Una serie de retorcidas y abusivas leyes (como la DMCA en EEUU, la LPI en España, etc) basándose en conceptos que restringen por naturaleza la libre difusión de información, conocimiento y expresión (como el copyright, uso de marcas, secretos industriales, información privilegiada, información clasificada, secretos de estado, documentos clasificados, etc) consiguen un efecto mordaza con cualquier pretexto (la seguridad nacional, la lucha contra el terrorismo, los beneficios de la empresa, etc). Al final tenemos que la sacrosanta institución de La Libertad de Expresión (cuya traducción en Inglés no puedo emplear por estar registrada como Trade Mark para uso comercial, hay que joderse) queda mancillada, amenazada y sometida a unos intereses que poco tienen que ver con el bien común.

- Resultado: Una población aborregada, alienada, engañada, manipulada, sometida, controlada, abusada, que cree que en los aeropuertos hay verdadera seguridad (me pregunto cuándo se le ocurrirá a algún brillante responsable de seguridad aeroportuaria pegar un trago de las botellas de eso que parece agua o zumo con lo que muchas veces subo a un avión, y que perfectamente podría ser un explosivo líquido, o meterme mano a los testículos ya que bajo de ellos podría llevar suficiente explosivo plástico C4 como para abrir un boquete en el avión), que cree que su Windoze XP no tiene agujeros de seguridad porque le ha aplicado el último Service Pack (LOL ¿aun queda gente que piensa así? Por desgracia mucha), que cree que ningún delincuente puede pasar por el control de pasaportes (como si no hubiese pasos fronterizos sin controles de pasaporte o países donde conseguir un pasaporte perfectamente legal sólo cuesta un pequeño soborno de unos 200 $ - según el país - al funcionario de turno), o que cree que las fuerzas de ocupación estadounidenses en Iraq están allí para defender al mundo de terroristas (primero fue la invasión “por las armas de destrucción masiva de las que no ha aparecido ni el más mínimo rastro”; luego “porque Saddam era malo malísimo con su pueblo”, como si no hubiese otros cabecillas en el mundo que consiguen la presidencia robando las elecciones y luego se saltan la legalidad internacional con campos de detención multinacionales, infringiendo tratados de ecología o control de armamento internacionales, o invandiendo otros países; y luego “por la lucha contra el terrorismo”, como si no hubiesen abandonado Afghanistan en cuanto se deshicieron de los Talibanes que impedían o controlaban -según la región- el tráfico de drogas que ahora vuelve a fluir libremente hacia Europa y sobretodo EEUU).

No a la realidad impuesta y controlada.

Compartir + colaborar = crear.

Sí a la realidad libre y descubierta.
Sí a la libertad de expresión y el libre acceso a la información y la cultura.
Con TODAS sus consecuencias.

¡Despertad!

Este semestre (hoy empiezo las clases) tengo 2 asignaturas en la Universidad de Harvard (Extension School):

- “El concepto de Justicia”, impartido por miembros de la facultad de Arts and Sciencies de la Universidad de Harvard (curso “Moral reasoning 22″). Autores que estudiaremos:
Aristotle, Politics
Locke, Second Treatise of Government
Kant, Grounding of the Metaphysics of Morals
Mill, Utilitarianism
Rawls, A Theory of Justice
Y otros textos de Jeremy Bentham y autores contemporáneos como Nozick, Dworkin, MacIntyre, Sandel, y Walzer.

- “Neurobiología”, impartido por el doctor Shawn Murphy, del departamento de Neurología del Hospital General de Massachusetts. Libro de texto:
Neuroscience: Exploring the Brain, 2nd edition, by Mark F. Bear, Barry W. Connors, and Michael A. Paradiso, Williams & Wilkins (2001)
Otras lecturas recomendadas (o sea, que lo normal es que termine leyéndolas):
Electrophysiology of the Neuron, by John Huguenard and David A. McCormick, Oxford University Press (1994)
Neuroscience, by Dale Purves, George J. Augustine, David Fitzpatrick, Lawrence C. Katz, Anthony-Samuel LaMantian, and James McNamara, Sinauer Associates, Inc. (1997)
From Neuron to Brain, by John G. Nicholls, A. Robert Martin, Bruce G. Wallace, Sinauer Associates, Inc. (1992)
Ionic channels of Excitable Membranes, by Bertil Hille, Sinauer Associates, Inc. (1992)
Essentials of Neural Science and Behavior, by Kandel, E.R. and Schwartz, J.H. and Jessell, T.M. 1st edition, Appleton and Lange (1995)
Principles of Neural Science, by Kandel, E.R. and Schwartz, J.H. and Jessell, T.M. 3rd edition, Elsevier (1991)
The Man Who Mistook His Wife for a Hat and other clinical tales, by Oliver Sacks, Harper Perennial (1985)

Varios de mis amigos médicos me han dicho que estoy como una regadera (eso ya lo sabía). ¿Alguien que haya estudiado Neurobiología antes y que me dé ánimos? No recuerdo haberme sentido intimidado por una asignatura nunca (aunque algunas, como Latín, o Estadística Avanzada se me hicieron muy pesadas), pero esta vez creo que me he complicado la vida un pelín demasiado :-( Bueno, me gustan los retos ;-)

El caso es que haré lo posible por seguir posteando en el blog de modo regular, pero siempre teniendo claras las prioridades: la familia, el trabajo (varias empresas), los estudios, los amigos…

“Estudia como si fueses a vivir para siempre / Vive como si fueses a morir mañana” Maria Mitchell (gracias Vervs)

Eva S.G., a través de la lista de CPSR me envía estas dos historias que muestran lo que puede pasar (a cualquiera) con la retención de datos - excelente el comentario final -:

Ahí van un par de “historias para no dormir” que podrían afectar al común de los mortales :(

Juan, asesor financiero de profesión, está felizmente casado y tiene dos hijos. El mayor, Pedro, de 14 años, se pasa todo el día colgado al teléfono con novia del instituto, Fátima, cuyo padre, que llegó a España hace 30 años, está totalmente integrado hasta el punto de disponer de la nacionalidad española, y hace una gran labor integradora y de apoyo a los recién llegados miembros de la comunidad musulmana, por lo que su móvil no para de sonar: siempre está ayudando, asesorando u orientando a alguien.

Un día de agosto, de camino a la playa, Juan tiene un accidente de tráfico sin importancia pero la Guardia Civil interviene en el asunto. Tras verificar sus papeles se lo llevan detenido y lo tienen incomunicado durante 72 horas, y después lo liberan. A Juan le acaban de aplicar la ley antiterrorista, por haber inferido, en base al registro de sus llamadas telefónicas, que era colaborador de una célula islamista. Al padre de Fátima también se la han aplicado, de manera igualmente injusta, por haber hablado frecuentemente con otro vecino de la comunidad, que aparte de tener problemas laborales, para los cuales contactó con el padre de Fátima, es un creyente de perfil más radical y por lo tanto sospechoso para las autoridades.

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Muy a pesar de la voluntad de su padre, consejero delegado de una gran multinacional, a Laura le va el “rollo” altermundialista. Con la ocasión de la enésima cumbre de la OMC en su ciudad, se conecta a internet y en la página de una ONG crítica con la globalización se apunta a una lista de correo en la que se discute y acuerdan las acciones de protesta pacífica que se van a llevar a cabo.

A Laura le castigan ese fin de semana y no puede acudir a las concentraciones que, sea por infiltración de la policía, sea por la acción de una minoría de violentos ajenos a la convocatoria, acaba en batalla campal con los antidisturbios.

Desde entonces, la familia de Laura no puede ir a pasar las Navidades en Suiza esquiando como era su costumbre. La Policía española ha pasado el nombre de Laura a la Interpol como “globalifóbica peligrosa” por haber recibido los emails de aquella aparentemente inocua lista de distribución, y desde entonces no puede poner los pies en ese bello país tan protector con los altos estamentos económicos sin que la sometan a interminables interrogatorios en el aeropuerto internacional de Ginebra.

fin de las historias :)

El problema filosófico que tengo con este tipo de ejemplos es que estamos a merced de las entendederas de quien lo lea. Porque si topamos un “cenutrio” que llega a la conclusión de que va a tener problemas si el hijo se echa una novia de origen marroquí, o la hija es crítica con la sociedad en que vivimos, mal vamos…

Leo en la lista de Kernel Panic:

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From: JRamón Pinto
Subject: Re: [Kernel Panic] [OffTopic] Cardinal Ratzinger resemblances


El Sun, Sep 18, 2005 at 04:41:01PM +0200 Lluis ha dicho:

ho sento… no he pogut evitar-ho! XD
http://www.es.gnu.org/~jemarch/homepage/Ratzinger.html
apa!

Pues continuando con el offtopic, se ha celebrado la semana pasada la convención anual de exorcistas italianos, a la que acudió el Papa para
agredecerles su “trabajo” y animarles a continuar, y recomendarles un curso de satanismo para mejorar su formación. No es una broma. Esto de la convención anual de exorcistas és mas friki que un hackmeeting.

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Genial. El pasado nos rodea, y da tanta risa que da miedo.

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Básicamente esto le permite (all rights reversed):

Copiar, reproducir, distribuir, mostrar públicamente y modificar mis obras, sin límite (incluyendo el ánimo de lucro sin mi consentimiento), recordando los derechos morales inalienables del autor (o sea que se debe citar al autor -yo-, y no se puede emplear ninguna de mis obras en modo que resulte ofensivo... lo cual es muy subjetivo ;-).

Public Domain Dedication
Esta obra se encuentra en el Dominio Público.

STW. Information wants to be free.