Sat 12 Nov 2005
El continuo de las licencias: de la censura a la suidad
Posted by JCortell under CiberDerechos , Copyfight , Filosofía , General , Sociedad y política , TecnologíaArtÃculo escrito para OASI / Congreso Tinet. Teaser de mi próximo libro “Suidad: un mundo sin copyright”.
En la entelequia de la “Propiedad Intelectual” (muchos autores han demostrado que el concepto de “propiedad” aplicado a creaciones intelectuales no es posible, ni siquiera como “propiedad especial” tal y como lo regula la legislación española, debido a la ausencia de sus dos caracterÃsticas definitorias: exclusión y antagonismo, particularmente en creaciones digitalizadas y compartidas en red) el debate se está dirigiendo hacia la elección de la licencia o licencias más apropiada o más deseable (séase desde el punto de vista de utilidad social, adaptación al nuevo paradigma tecnológico, o adecuación a nuevos modelos de negocio).
Pese a que difiero profundamente de dicho enfoque, analicemos por un momento el abanico de licencias. Trazando un contÃnuo, tendrÃamos en el extremo más restrictivo el copyright (más allá del cual sólo encontramos la censura). Después aparecen una serie de licencias, las cuales se encuentran recogidas (básicamente todas) bajo el gran paraguas en que Creative Commons pretende convertirse. En el otro extremo del contÃnuo encontramos a licencias como GPL o Dominio Público.
[Nota.- no trato de avivar el contÃnuo debate sobre si Software y Cultura son o no son la misma cosa o si son o no son comparables. El hecho es que ambos son fundamentales, y para el ejercicio conceptual que nos ocupa pueden perfectamente equipararse]
Pero esto no es suficiente. Cuando Creative Commons dice que sus licencias son el ejercicio de libertad del autor (que no dista del hipotético ejercicio de libertad que realiza un hombre que decide someterse a la esclavitud), o cuando los defensores del procomún abogan por el paso de la cultura al Dominio Público, nos están recordando que en el fondo, todos sus planteamientos son exactamente iguales en un aspecto: la licencia o el permiso, que implica propiedad o derechos de algún tipo del “autor” o “creador” sobre su obra. Y es este concepto en sà mismo el que resulta dañino y falaz.
¿Es “mi hijo” “mÃo”? ¿Acaso lo puedo cortar a trozos y venderlo por fascÃculos en el quiosco? Claro que no. Entonces no es mÃo. Pese a que he participado en su creación e invierto mucho tiempo y recursos en su desarrollo. Tiene, como dirÃa el filósofo español Xavier Zubiri, “Suidad”.
Esa misma trampa del lenguaje es la que hace creer a los autores que “su” obra es “suya”. ¿Acaso un autor es el único responsable de su obra? ¿No estamos todos “influenciados” por todas las obras de las que hemos disfrutado anteriormente? Y ¿cómo cree un autor que tiene derecho sobre su obra? Cuando los editores y el autor de de Superman decidieron que morirÃa en uno de sus episodios, miles de fans escribieron furiosos diciendo que “no tenÃan derecho” a matar a Superman. Y es cierto ¿quién tiene derecho a matar a Superman? Nadie. Ni siquiera su autor. El privarnos de una obra, o de la evolución de la misma (obra derivada) supone un atentado contra la obra, contra la cultura, contra la humanidad. La única forma de evitar eso, dado el panorama legislativo actual, es el abolir las leyes de copyright y derechos de autor.
A nivel conceptual el “derecho de autor” quedarÃa sustituido por la “Suidad” . No confundir esto con que las obras no tendrÃan un autor, o que las obras pasarÃan a ser anónimas, sino que se le reconocerÃan a las obras sus derechos, y por lo tanto se las podrÃa proteger de cualquier ataque (incluso si proviene de au autor o su editor). Se les concederÃa por fin la libertad.
A nivel mercantilista este cambio conceptual no tiene por qué atentar contra el libre comercio de las obras culturales. De hecho, darÃa paso al LIBRE comercio de las obras, de una vez por todas, y esto no supondrÃa el fin del incentivo de la creación (como imagino a los más extremistas defensores del régimen del copyright rugir a los cuatro vientos). Decenas de modelos de negocio existen más alla del copyright (e incluso alguno de ellos ya existÃa antes de la aparición de la primera ley del copyright). Pero ese es tema para otro artÃculo.
12 Responses to “El continuo de las licencias: de la censura a la suidad”
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November 12th, 2005 at 12:41 pm
DRM en MAC, el primer virus para mac lo introduce sony…
Jorge, mÃrate este artÃculo, seguro que ya lo habrás visto, pero lo remarco:
http://www.faq-mac.com/mt/archives/014658.php
November 12th, 2005 at 3:39 pm
uix nada… ahora veo que hay debajo otro post con este tema… weno el comentario está puesto jejeje
November 12th, 2005 at 3:39 pm
debe ser cosa de la estupidez humana, que hay una fuerza que hace que hagamos las cosas sin pensar.
November 12th, 2005 at 11:17 pm
LA SGAE, CEDRO etc tiene una respuesta curiosa: el propietario no es el autor, sino el gremio.
November 14th, 2005 at 1:28 pm
Hola, llevo ya unos meses leyendo tu blog a diario aunque es la primera vez que escribo un comentario.
Suelo estar bastante de acuerdo con tus opiniones aunque esta vez tus argumentos no me convencen (por ahora)
Hablo respecto al hecho de la propiedad de un autor hacia a su obra, por un lado no se puede comparar, ni a modo de ejemplo, la propiedad de una persona con la propiedad de una obra (sea del tipo que sea); por otro lado establecer que un autor no posee la propiedad de una obra por el simple hecho de que para realizarla se ha visto influenciado por lo que le rodea no me parece razón suficiente para establecer que es una obra “de todos” pues ese mismo razonamiento se podria extender a cualquier campo, ¿acaso los arquitectos no se ven influenciados por lo que hacen otros arquitectos?, ¿los programas informáticos no toman ideas de otros programas o incluso de la vida misma? si extendieramos ese razonamiento no podriamos llegar a la conclusion de que el famoso Pro Evolution Soccer es de todos, pues se inspira en un deporte que alimentamos todos, los movimientos, regates etc, no se los inventan, se inspiran en lo que hacen los demas.
No soy ningún miembro de la SGAE, ni soy autor (al menos literario, musical ni cinematografico), pero todavia no veo claro que un “autor” no sea propietario de sus obras, al menos hasta que las vende, que ese es otro tema.
November 14th, 2005 at 2:26 pm
Buenas.
creo que deberÃa separarse el concepto de autorÃa del de propiedad.
un creador no tiene por que ser propietario de lo que ha hecho, aunque asà lo reclame. una idea, canción o texto si llegan a mi cabeza, creo que esta claro que el cúmulo de interconexiones nerviosas que la forman no son propiedad del autor, y eso que estamos hablando de lo mismo. de lo que no dudo es de su autorÃa, pero sà de su propiedad.
quizás he ido demasiado lejos llegando a un “mecanicismo” discutible, pero si lo comento es porque veo que muchos se lÃan a discutir acerca de la legalidad de la descarga o de la copia, cuando pienso que el problema reside en la propiedad misma. para mi alguien que no es dueño de algo no me va a prohibir el conocerlo.
evidentemente, lo que digo no es dogma de fe. quien quiera tirarlo por tierra que lo haga, quizás aprenda yo algo más (o algo simplemente).
November 14th, 2005 at 5:41 pm
Jorge, comentas: “tipo del “autor†o “creador†sobre su obra. Y es este concepto en sà mismo el que resulta dañino y falaz.”
encuentro muy pretencioso que alguien diga ser el “propietario” de un algo “intelectual” por que nadie se pone delante de un lienzo por primera vez y pinta un guernika pero si entiendo que hay un autor (creador me suena demasiado “biblico” y me tira p’atás) que ni que sea pone una serie de ideas en un determinado orden y le añade las suyas + su estilo al hacerlo
y continuas: “¿Es “mi hijo†“mÃoâ€? ¿Acaso lo puedo cortar a trozos y venderlo por fascÃculos en el quiosco? Claro que no. Entonces no es mÃo.”
pues si, sencillamente, hago con el lo que me da la real gana, ¿quien moralmente tiene derecho a impedirme que haga con lo que me sale de debajo de la boina lo que me plazca? ¿no lo pongo a disposición de los demas par que lo hagan? pues yo tambien
lo bueno de la muñeca hinchable intelectual es que por mucho que la pinche su autor seguimos follando todos y cada cual la pincha cuando más rabia le da sin tener que entrar a discutir de quien es que, ademas de ser una gran perdida de tiempo, te distrae de actividades más lúbrico-lúdicas
November 16th, 2005 at 7:25 pm
Con tu permiso reprocuzco parte de este articulo en mi web,me ha parecido interesante.
http://www.nibblenet.com
November 17th, 2005 at 11:00 am
Entiendo que el concepto de suidad es muy arriesgado y despertará odios y pasiones, pero aunque doloroso desprenderse uno de sus criaturas, me parece un paso enorme y sincero que debemos dar para que de verdad evolucione la postura sobre la propiedad intelectual.
Como amante de la escritura me va a costar la vida misma desprenderme del ego y comprender que “mis obras” (qué grande suena) son “más mÃas” mientras estén debajo de mi boina, como dice Defunkid, pero que cuando la cafetera hierve y salen y se leen, comienzan a ser de todos. Se agradece que te reconozcan como primer progenitor y si encima alguien te paga un poco por eso que has creado con ayuda de tu bagaje intelectual, de tu cultura, pues mejor que mejor.
Estoy despojandome lentamente de viejos conceptos, espero estar captando la idea.
Un saludo a todos y todas.
November 17th, 2005 at 2:42 pm
saludos RitaB, que hace siglos que no te digo ná. si es que no se puede andar metido en tanta cosa, pierde uno hasta los modales
March 9th, 2007 at 12:54 pm
[...] Ya pasó con Superman, en el 93, con 55 años. [...]
October 17th, 2007 at 1:50 pm
[...] Enlace de interés -> El continuo de las licencias: de la censura a la suidad [...]