Geek Fun


En la era de Internet, cuando se supone que compartir es fácil, por culpa de los parásitos anacrónicos de siempre uno llega a echar de menos la época de la radio+cassette.

- McUser de la Uni. de Valencia nos propone aplicaciones para crear videotutoriales y podcasts en el Mac. Interesante recopilación.

- NeoSitios (creador de webs)

- WeJetSet una tienda online para viajar con mucho mucho estilo

- climatex.org, recursos sobre el cambio climático, del Instituto de Cambio Medioambiental de la Universidad de Oxford

- Más iconos gratis (incluso un buscador de iconos)

- El cuerpo humano en 3D (y una empresa que hace animaciones en 3D del cuerpo humano impresionantes)

- Almacén para Super-Héroes

- Finalistas del premio Sourceforge 2008

- Cosas de Google: Trends (analizador y comparativa de visitas a webs, exceptuando la de ellos y la mía ;-) ) y Lively (una especie de SecondLife)

Qué bonito es compartir. La gente de Schmap ha cogido una foto mía de Flickr (como todas está en CC-by) y la ha empleado para ilustrar el punto del Teatro Rialto de su mapa de Valencia. Puedo oir a los mezquinos decir “pero si es tu trabajo/obra, ¿no te jode que lo usen sin pagarte?” y sólo se me ocurre que pensar “supina y peligrosa ignorancia la de aquel que no entiende conceptos tan básicos como compartir, el poder de la red, la conciencia y memoria global, la inexistencia del lucro cesante…”

こんにちは。 Konnichiwa.

Hoy me he levantado con mucha más energía, así que he emprendido la marcha pronto.

Lo primero es siempre el metro, y para empezar una de choque cultural en la cara: para evitar a los chikan ちかん (hombres que aprovechan que el vagón va a tope para toquetear partes íntimas de las mujeres), hay vagones sólo de mujeres (josei senyou sharyou).

women only

Pero este otro mensaje del metro sorprende más:

metro música señal

¿Qué es lo que nos dicen que tenemos que hacer en casa, meterse los dedos en el oído, llevar música o cantarla? ¿lo dirán por los derechos de autor, o por la “calidad” de algunos de ellos? ;-)

Las chicas con Kimono ya no me sorprenden. Lo que sí es una pasada es ver la de mujeres que se van maquillando y peinando en el metro (son super femeninas y coquetas, en toda su discreción), y la de niños con violín o equipos de fútbol o beisbol que he visto en el metro. En cuanto a las máquinas expendedoras de billetes, no son nada difíciles como me habían dicho. Lo más práctico es comprar el billete más económico que aparezca (fijaos que marcáis el de viaje único) y luego aprovechad una de las máquinas de “ajuste de tarifa” que hay a la salida.

kimonos en el metro

Pero sin duda lo de la multitud es lo más espectacular. En la estación de Shibuya hemos estado parados al salir (no en el vagón, como es habitual, sino ya en el andén). Todo lleno de gente que no podía moverse ni a un lado ni a otro. Claustrofóbico (menos mal que no lo soy).

multitud en estación de metro

La primera parada es el parque Yoyogi-Kōen. Los fines de semana todo tipo de adolescentes se reune aquí para expresar su individualidad, o su pertenencia a un grupo alternativo (goths, lolitas, rockers, punks…).

peculiares adolescentes en el parque

Pero lo interesante del parque son los grupos de música más o menos amateur que tocan, a escasos metros unos de otros, entre el parque y la acera de enfrente del estadio olímpico de Tokio. Yo sé de unos cuantos “artistas consagrados” que dicen que “lo que le ocurre a la industria discográfica no es tanto un problema para ellos como para los nuevos artistas, que no tienen una oportunidad, que no tienen donde tocar ni cómo darse a conocer”. Pues bien, algunos de los que he visto y oído actuar hoy tienen discos grabados, actúan en conciertos de pago, y sobretodo se lo pasan de maravilla.

grupo en el parque otro grupo y otro

Un sonido fresco, original, y de nivel. Un gustazo. La mayoría han vendido todos los CDs que llevaban. He pasado más tarde, cuando estaban recogiendo, y el que no ha vendido todos sus CDs, los regalaba. Precioso.

Después he cruzado para ver los puestos de comida ambulante en la acera del estadio. Nunca como comida callejera, pero estos tenían una pinta realmente excelente, tanto de higiene como la comida.

puesto de comida callejera

Luego me he metido en el parque adyacente, el Meji-jingū Gyōen.

en el parque

Realmente hermoso, y mucha gente paseando.

en el parque en el parque

Realmente aquí el que no encuentra el amor y la paz es porque no lo busca.

Como hace un calor de narices, a lo largo del día me han salvado las máquinas expendedoras, donde casi siempre he encontrado mi bebida favorita: calpis water (y a 120¥, para que digan que Tokio es cara… nosotros con el € sí estamos jodidos).

Acto seguido he cruzado hacia la calle Takeshita. Es el “soho” de Tokio. Mucha fuerza, mucha creatividad. Muy loco. Qué maravilla. ¿Su secreto mejor guardado? Aunque parezca mentira y una cutrez, el Daiso (4 pisos de “todo a 105¥”, de una selección muy cuidadosa de los productos más interesantes).

Takeshita street

Luego subo por Omote-sandō para hacer unas compras (Kiddy Land lleno de kawaii, o el paraíso de los que llevamos un niño dentro o tenemos uno en casa, Dior y su gigantesco edificio, Chanel, Oriental Bazar, Camper sólo bolsos, Laforet con su estruendo de locura… allí hay de todo).

Dior en Omote-sando

Habréis visto la comida de plástico que ponen en el escaparate de muchos restaurantes para que no tengas que aprender japonés ni ellos inglés. Todos hemos visto ejemplos de los tradicionales. Esta comida de plástico la venden en el distrito de cacharros cocina (Kappabashi parada Ashakusa).

comida de plástico

Pero, ¿y estos deliciosos crepes? Además los sirven enrollados en un cono, y envueltos en papel, con lo que es muy fácil comerlos. A ver si aprendemos.

crepes de plástico

Justo antes de coger el metro he comido en el paraíso del gourmet ahorrador: Tokyu Food Show. Una gran cantidad de puestos de comida en el sótano de unos grandes almacenes. Todos excelentes, y a unos precios realmente increíbles (excepto los melocotones blancos, que se vendían a 8 euros la bandeja de dos, eso sí, impecables).

Para que os hagáis una idea: he comido cuatro piezas del mejor sushi de mi vida (y ya llevo docenas de restaurantes japoneses probados en todo el mundo), ocho bolas de pulpo con virutas de atún, y un zumo recién exprimido de melocotón blanco por… 7 euros!!!! Además en bentō box, con lo que me he apostado estratégicamente a la entrada del metro, a ver pasar a la gente. Todo un placer. Oyshikatta.

mi comida

Y ¿qué decir de los postres?. Siempre he pensado que chinos y japoneses no debían tener buena repostería porque en sus restaurantes (fuera de China y Japón) no suelen tener más que postres industriales en la carta. ¡Qué error! Impresionante repostería. Os lo dice un experto goloso.

postres

Después he intentado encontrar Mandarake, y ha sido toda una experiencia: el mapa de la guía Lonely Planet que llevo estaba mal, y me he alejado. Luego he preguntado a la gente pero mi Mandarake e wa dō ikeba iidesu ka? no lo entendía la gente (ni que hablase en japonés ^_^). Por suerte he encontrado a un tipo muy especial: Shueji. Responsable del turno nocturno del hotel Cerulean Tower, hablaba inglés, vivía cerca, y le gustaba el manga, así que me ha acompañado todo el camino (más de 10 minutos). Si no es por él no lo encuentro ni de casualidad. Dōmo arigatō Shueji-san.

fachada de Mandarake

Hay mil cosas para las que uno no se puede preparar, y que pueden hacer que un friki-geek de pura cepa como yo se vuelva loco. Y eso que no soy un otaku (como alguno de los lectores de este blog). Pero la verdad es que es el paraíso manga-anime-hentai-figuras. Al final he comprado un set vintage de figuras genial.

interior de Mandarake

La zona de Shibuya donde está Mandarake también vibra de actividad y energía. Y como en cualquier otro lugar de Tokio: mucha gente. Y otra cosa a recordar: Tokio es una “ciudad vertical”. En muchos muchos edificios hay comercios en varias plantas (por eso tanto cartel y neón). Si es imposible verlo todo a nivel de la calle, intentar fijarse en lo que hay en las plantas superiores realmente te lleva a la sobrecarga… pero es divertidísimo.

Shibuya Shibuya

Cenar fugu me parece demasiado típico, pero qué narices.

restaurante

De vuelta al hotel. Dormir y madrugar.

Andon Ryokan

Me voy de Tokio sabiendo que me he dejado un millón de cosas por ver y hacer (desde fabulosos museos, a escaparates de diseñadores rompedores, pasando por pacíficos templos y jardines, u objetos como el Tenori-On de Yamaha). Pero también me voy satisfecho porque he conseguido hacer, ver y experimentar mucho más de lo que esperaba en tan poco tiempo.

Me voy habiendo corroborado lo que he creído desde siempre: que en otra vida yo he vivido en Tokio (y en esta me han gustado Ibiza y Nueva York). Lo único que me apena es no haber podido compartir este viaje con un ser querido. Pero me voy con las pilas cargadas y muy feliz.

Si alguna vez me pierdo, buscadme en Tokio.

さようなら。 Sayōnara. 戻ります。Modori masu.

Desde el Ryokan Andon de Tokio escribo estos apuntes más como notas propias y recordatorios que como post estructurado.

La salida de Beijing ha sido curiosa, porque en el aeropuerto he visto cómo se batía el record de comprobaciones de seguridad: 8 veces me han comprobado el pasaporte (¡2 veces dentro del finger de embarque!), y 2 veces me han hecho abrir la maleta (la embarcada una vez). Además el arco detector de metales ha pitado cuando yo he pasado, y lo único que llevaba de metal (comprobado luego a mano) era… ¡la bragueta!. Eso me pasa por viajar con cinturón de castidad. La próxima vez me lo quito ;-)

Además, como despedida (aunque se supone que es como bienvenida) está este paradójico cartel:

respeten los derechos de propiedad intelectual de los espónsores de los JJOO

En la sala VIP de Air China tienen comida que me encanta (desde noodles instantáneos hasta zumo de coco), pero lo mejor es la estación de carga de móviles.

comida sala VIP Air China cargador de móviles

Por mucho que uno se prepare, el idioma japonés no es algo que se pueda aprender en un par de días. Lo bueno es que las guías de Japón abundan online (empezando por la “oficial“). No obstante cuando llegas a Narita empiezas a sentirte abrumado. La gente, la velocidad, el idioma… Incluso el lavabo te resulta un poco amenazador con todos esos botones e instrucciones: ¡3 formas de limpiarse el culo y efectos de sonido para disimular lo que ocurre en el retrete!

lavabo de Narita

Luego, cuando consigues aclararte y el metro te deja en la estación de tu hotel vuelves a sentirte sobrecogido: ¿cómo narices se aclaran si las direcciones no siguen un orden? Lo que es peor: buscar esa dirección que no encuentras, bajo la lluvia. Para cuando he llegado a la habitación (muy minimalista y claustrofóbica, como veréis, aunque cuando enrollas el futón y guardas la mesa plegable hay bastante más tatami del que parece), estaba empapado por la lluvia y por el sudor.

futon en el tatami de la habitación

Pero eso no es nada. Después de la ducha he salido a cenar (maravilloso Udon, me moría por tomarlo con Tempura).

tradición junto modernidad

El metro es exactamente como en las películas: ejecutivos cansados a las 10 de la noche, algunos leyendo manga, otros el periódico, otros jugando a la PSP, otros durmiendo, y la mayoría con el móvil.

ejecutivos en metro Tokio

No me extraña, aquí todos los móviles son de pantallas de enorme resolución (más que el iPhone), y las tarifas de datos dan risa. Qué envidia. A ver si aprenden en España. Por cierto, el iPhone previo al 3G no funciona en el país del Sol Naciente, y me he enterado después de una hora de intentarlo todo. O sea que voy sin reloj (últimamente no suelo llevar) y sin móvil. No importa porque no me espera nadie, pero el metro cierra a media noche.

Así que desafiando cansacio y elementos, me voy a dar una vuelta. Primero por Ginza, y luego por el Golden Gai de Shinjuku, pues hay un DJ interesante en un local de la zona llamado Plastic Model.

En ese momento os juro que me he sentido como Bob Harris en Lost in Traslation. De verdad, no me van los clichés, y cuando vi la película me pareció un guión desestructurado y una fotografía falta de fuerza, que daban como resultado un film blando y etéreo.

En el Golden Gai de Shinjoku

Pero andando por la calle viendo toda esa energía, toda esa gente, el contraste, la belleza… y todo tan aparentemente ajeno a uno. Le entran ganas de formar parte de eso, de experimentar, de probar. Y a la vez se siente uno cansado, perdido, abrumado, sometido a las experiencias y circunstancias vividas, a todo un constructo de “realidad” que nos creamos de forma más o menos artificial y/o forzada. Una parte quiere luchar contra eso. Otra cree que es demasiado desestabilizador el intentarlo. Pero el no hacerlo es admitir derrota, una muerte prematura. Así que con todo el cansancio del mundo, me sumerjo. Y disfruto. No intento ni siquiera encontrar un sentido ni sacar una conclusión. Cuando me despierte mañana (hoy, de hecho) ya veremos.

Lo que está claro es que Sofía Coppola ha hecho un pedazo de obra de arte, y ahora lo entiendo. Y lo siento en mis propias carnes. A ver si descanso un poco y mañana me enfrento a esta ciudad superenergética e hiperestimulante con más fuerzas.

Ha salido hoy a la venta, y por supuesto ya está hackeado por iPhone Dev (aunque hará pública -gratis y de código abierto- la PwnageTool dentro de un par de días) y desmontado para verle las tripas.

foto interior iPhone

¿Cambios con respecto a la versión anterior? Muchos (se pueden usar auriculares que no sean de Apple, la batería ya no está soldada, 3G, GPS, nuevo firmware, nuevas aplicaciones, etc) pero no los suficientes (misma cámara, misma resolución, y mucho control y DRM). Por lo menos podían haber facilitado el truco para enviar SMS y MMS gratis.

Ya nos avisan los chicos de FSF (5 motivos por los que evitar el iPhone): vendemos nuestra libertad por un envoltorio bonito

Como decía Cypher en The Matrix “You know, I know this steak doesn’t exist. I know that when I put it in my mouth, the Matrix is telling my brain that it is juicy and delicious. After nine years, you know what I realize? Ignorance is bliss.”

Gracias a JJ recibo esta info que me parece sorprendente. La tengo que confirmar con amigos que tengo trabajando en la OTAN, pero en principio esto es lo que parece:

- El sistema AWACS de radar y control aéreo (Airborne Early Warning & Control) montado en los aviones E-3 Sentry (montado sobre un un Boeing 707/320 modificado) es el empleado tanto por EEUU como por la OTAN para controlar las misiones (y otras cosas) desde el aire.

- La tecnología que emplean es bien distinta (como se puede apreciar en las fotos y vídeos que pongo a continuación). O sea, que somos “aliados” pero se reservan lo mejor para ellos, o bien su gobierno está dispuesto a derrochar más dinero en juguetes de guerra que los nuestros.

- En cualquier caso esta información tiene copyright (que pertenece a sus respectivos “dueños”). La posteo aquí con ánimo de informar, comentar, y satirizar. Y sin ánimo de lucro. Amen.

OTAN:

El comentario que acompaña a alguna de las fotos es realmente triste, como por ejemplo “NATO E-3A Modernization Programme includes new operator consoles with colour displays”. Muy moderno, sí señor.

Flipando con la

PENTAGONO:

Por lo menos el derroche de dinero sirve para que su tecnología avanzada sea… tecnología avanzada. Miedo dan. Y eso quieren.

[selfpromo (en definitiva, es mi blog, y mi empresa)]

Aquí hay un anuncio de trabajo (desarrollador en la provincia de Valencia) “con sorpresa”: killer questions (para los que se inscriban)

¿Hace cuánto que no ves un anuncio de trabajo así? ;-)

Sólo por esta aplicación (Moo Cow Music BAND) ya merece la pena tener un iPod (o en mi caso un iPhone). El concepto es muy simple, pero muy potente a la vez: a base de “tocar” (arrastrar, tocar varias a la vez, etc) áreas de una imagen de un instrumento, creas música.

Así el reproductor de música pasa a ser un instrumento múltiple, variado, sencillo, y divertido.

Además permiten que los usuarios creen sus propios instrumentos y packs de sonido, con lo que la versatilidad aumenta cada día.

¡Me encanta!

- Photofiddle: crea efectos artísticos sobre fotos automáticamente

- Bastón electrificado de 200.000 voltios

- Taaz: maquillaje virtual

- Los mejores juegos de ordenador gratuítos

- Alarma perimetral laser Lazer Tripwire

- Ver series y películas online o descargar: SeriesYonkis, Fase6, PelículasYonkis, iPodSeries… (¿alguna sugerencia más?)

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